Tratamiento rotura fibrilar gemelo

La rotura fibrilar de gemelo es una lesión muscular muy frecuente en corredores y personas que realizan deporte. Las causas pueden ser diversas. Desde realizar esfuerzo intenso con el músculo hasta sufrir un golpe o traumatismo. Es muy común que se produzca un desgarro muscular a consecuencia de un movimiento rápido de contracción. El tratamiento para la rotura fibrilar puede variar según el grado de la lesión. Puede aparecer una microrrotura que requiere menos tiempo de reposo o un desgarro amplio del músculo que necesita algunas semanas más de recuperación.

Tratamiento rotura fibrilar de gemelo

Es importante que ante las primeras molestias dejes descansar el músculo y no continúes con el ejercicio o realizando el esfuerzo durante el cual has sentido el dolor o pinchazo muscular “pedrada”.

Cuando la rotura fibrilar del gemelo es leve o pequeña puede confundirse con otros tipos de lesiones como una contractura o una distensión muscular. A veces, incluso estando en caliente es posible que exista dolor pero se pueda continuar practicando deporte. En estos casos es posible que la rotura fibrilar se agrave. Así que es fundamental, al notar los primeros síntomas de dolor en forma de pinchazo o molestias en el gemelo, sóleo o incluso en el tendón de aquiles parar. A veces simplemente es un aviso del sobreesfuerzo o un dolor pasajero sin llegar a existir lesión pero en los casos que hay un pequeño desgarro, micro-rotura fibrilar es clave dejar de tensar el músculo ya que hacerlo romperá más fibras musculares y el daño será mayor.

Tras realizar el diagnóstico, la primera fase del tratamiento de rotura de fibras de gemelo consiste en reposo. Es recomendable acudir a un fisioterapeuta para que, además de realizar un diagnóstico exacto, pueda realizar un masaje drenante que facilitará la eliminación de líquidos que son acumulados después del desgarro muscular.

rotura fibrilar gemelo tratamientoEn función del tamaño de la rotura (milímetros o centímetros) la recuperación consta de diferentes pasos.

1ª fase del tratamiento (5 días)

Esta fase comprende hasta los primeros 5 días justo después de notar la “pedrada del gemelo”, el desgarro muscular o la rotura fibrilar. El tratamiento inicial consiste en:

  • Aplicar frío después de sentir el dolor. Esto provoca una vasoconstricción de los capilares y pequeños vasos dañados, es decir, reduce el sangrado interno y mejora la recuperación al existir menos líquido. La aplicación de una bolsa de hielo mejora la inflamación y evita que haya un daño mayor.
  • Realizar un masaje drenante para ayudar en la eliminación del líquido y disminuir la inflamación del gemelo. Si es llevado a cabo durante las primeras horas posteriores al desgarro muscular hay una evolución mucho más positiva. Los primeros días aparece menos dolor y el proceso inflamatorio es leve. Esto acelera los tiempos de recuperación.
  • Reposo para facilitar la reparación y regeneración del músculo. Cuando existen roturas fibrilares es clave guardar reposo, no realizar esfuerzos que impliquen la musculatura lesionada durante los primeros días. Evitar coger peso y realizar ejercicio.
  • Utilizar un emplaste de arcilla roja para que absorba parte de los líquidos y reduzca la inflamación del gemelo. Este remedio puede complementarse junto con el masaje drenante. Es relajante y tiene efectos positivos sobre diferentes tipos de lesiones y desgarros musculares. Esto es opcional, puede realizarse en casa y en algunos casos ayuda bastante.
  • Movilizar el músculo de forma suave y controlada para facilitar la estimulación, que llegue la sangre y nutrientes esenciales para que las células del músculo sean regeneradas al completo. Siempre que hay exista movimiento debe ser muy suave, vigilando las sensaciones de dolor y deteniéndose cuando estas aparecen.

2ª fase (entre 5 y 10 días después de la rotura fibrilar)

A partir del quinto día hay que proceder a cambiar el tratamiento de la rotura fibrilar del gemelo. En el periodo inicial existe una reparación de los tejidos y es el momento de comenzar aplicando calor, movilizar suavemente el gemelo afectado así como continuar con el masaje drenante y empezar con fisioterapia relajante.

  • Aplicar calor para activar la circulación y mejorar el proceso de curación natural de la rotura de fibras. Esta elevación de temperatura simula el calentamiento mediante la movilización activa.
  • masaje gemelosMover el músculo con suavidad para fomentar de nuevo la circulación sanguínea y evitar la atrofia muscular. Si realizas el movimiento natural de la musculatura consigues que los tejidos tengan flexibilidad y sean capaces de llevar una recuperación más sólida. Hay que tener mucho cuidado con las sensaciones de dolor, evitar el peso. Sólo realizar la movilización contrayendo el músculo sin carga.
  • Masaje relajante para distender y relajar las piernas. Después de estar varios días sin realizar movimientos bruscos es posible percibir sensaciones de pesadez y cansancio. El fisioterapeuta puede mejorar la circulación, relajar y seguir proporcionando el drenaje para favorecer que los residuos de la lesión sean expulsados con más velocidad.

3ª fase (a partir del día 10)

Puede que algunas personas necesiten un periodo superior para entrar en esta fase de la recuperación de la rotura fibrilar de gemelo. Depende del estado de forma cuando se produce la lesión, la edad que influye en los tiempos que el cuerpo tarda en regenerar los tejidos musculares y características individuales de cada paciente.

  • Vendaje compresivo cuando la recuperación entra en la fase final. El objetivo de vendar el gemelo es para darle un mayor agarre y facilitar la sujeción, activación.
  • ejercicios isometricos gemeloEjercicios isométricos suaves al principio y a medida que avanzan los días agregar algo de dificultad si no hay molestias. Hay que evitar la contracción del gemelo de forma brusca. En caso de contraerlo debe ser suave y de forma pausada.
  • Carrera suave valorando las sensaciones. Si hay dolor hay que parar. La idea es movilizar el músculo poco a poco, fortalecer las nuevas fibras que han sido creadas. Si hay una intensidad alta existen muchas probabilidades de romperlas.
  • Estiramientos para proporcionar algo de elasticidad a los gemelos y sóleos. Al igual que con los isométricos y la carrear, los ejercicios de elasticidad deben ser suaves. Evitar el dolor y buscar buenas sensaciones. Cuando aparecen molestias estirando la musculatura que sale de una lesión indica que está en el punto máximo. Hay que suavizar el ejercicio.

4ª fase (a partir del día 20)

Después de 20 días del proceso de cura de la rotura fibrilar del gemelo hay que iniciar la fase en la que al músculo se le exige algo más de esfuerzo. Siempre considerando que las fases anteriores hayan sido positivas y el dolor ha ido disminuyendo.

Todos los ejercicios deben ir de menos a más, tanto en tiempo como en intensidad. Al igual que durante todo el tratamiento de la rotura fibrilar, las contracciones bruscas hay que evitarlas. Estas deben ser suaves y controladas. Aunque el músculo está recuperado al completo o casi al 100%, las fibras nuevas son finas y tienen poca resistencia. Un movimiento rápido puede dañarlas de nuevo.

  • Aumentar los ritmos de carrera. Según las sensaciones puede ir incrementándose el tiempo de duración y si poco a poco el ritmo. Siempre observar lo que el cuerpo transmite. Es mejor perder unos días que volver a recaer.
  • Realizar estiramientos más profundos intentando llegar a la fase previa de la lesión. Aunque se busca trabajarlos más, debe ser con cautela y mejorando los resultados día a día. Al final deberías conseguir tener la misma elasticidad que la otra pierna.
  • Masaje profundo para ayudar la cicatrización y evitar callosidades, fibrosis muscular y distintos niveles de fibras pegadas.

Cuánto tiempo es necesario para la recuperación de una rotura fibrilar de gemelo

recuperacion rotura fibrilarDependiendo de la extensión de la rotura el número de días puede variar. Así, existen lesiones rotura de fibras de tan sólo unos milímetros, las llamadas micro-roturas o desgarros de varios centímetros de longitud. Estos últimos requerirán un periodo de recuperación mayor así como unos cuidados más intensos.

En base al tipo de rotura fibrilar de gemelo el tratamiento variará:

  • Grado 1 o leve: 7 a 10 días.
  • Grado 2 o moderado: 21 a 30 días.
  • Grado 3 o grave: 30 a 90 días.

Estos grados se basan en el tamaño de la lesión del músculo pero además, la recuperación dependerá, en gran medida de la edad de la persona, su estado físico, peso, el tratamiento que recibe así como el seguimiento del mismo.

Los plazos indicados muestran un periodo para rehabilitar por completo el músculo tras sufrir una rotura fibrilar en el gemelo sin tener en consideración las diferencias que pueden existir entre personas. En función de estas existirá un tiempo de curación diferente para cada individuo.

Cómo diagnosticar una rotura fibrilar de gemelo

Puede detectarse mediante la realización de una ecografía. Si acudes a una clínica de fisioterapia, un especialista con experiencia puede detectar y diagnosticarla correctamente mediante la exploración manual y teniendo en cuenta los síntomas que muestras.

La información que facilitas en la clínica de fisioterapia es muy importante para asegurar el correcto diagnóstico de la rotura fibrilar de gemelo, la evolución y recuperación completa para volver a entrar.

Un comentario

  1. concepcio

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